Resumen
La corresponsabilidad tiene como objetivo el reparto equitativo de las tareas domésticas y de las cargas familiares entre hombres y mujeres. No cabrá desconocer que el ejercicio del derecho a conciliar, articulado a través de permisos, excedencias, reducciones de jornada y cualquier mecanismo tendente a garantizar la compatibilidad entre las esferas personal y profesional, supone un arma de doble filo, por cuanto hace pesar en gran medida sobre las mujeres el deber de cuidado. Las últimas reformas legislativas en España han apostado por iniciativas como la equiparación de la duración de la suspensión del contrato de trabajo por nacimiento de hijo o hija para ambos progenitores o la prestación para el ejercicio igualitario del cuidado del lactante. Sin embargo, estos derechos no están siendo solicitados, en su mayoría, por varones, desvirtuando así la pretensión de eliminar cualquier desventaja en términos de salario, estabilidad en el empleo o promoción, que pueda afectar a las trayectorias de las personas a cargo de tales responsabilidades. A la par, los juzgados y tribunales van dando ejemplo al aplicar la perspectiva de género y la prohibición de un trato discriminatorio hacia el menor, como ha sucedido con el reconocimiento de los permisos de 26 semanas a las familias monoparentales.
The aim of co-responsibility is the equal sharing of domestic tasks and family responsibilities between men and women. It cannot be ignored that the exercise of the right to work-life balance, articulated through leave, leave of absence, reduced working hours and any mechanism aimed at guaranteeing compatibility between the personal and professional spheres, is a double-edged sword, as it places the duty of care on women to a large extent. The latest legislative reforms in Spain have opted for initiatives such as the equalisation of the duration of the suspension of the work contract for the birth of a child for both parents or the allowance for the equal exercise of infant care. However, these rights are not being requested, for the most part, by men, thus undermining the aim of eliminating any disadvantage in terms of salary, job stability or promotion, which could affect the careers of those in charge of such responsibilities. At the same time, the courts and tribunals are setting an example by applying the gender perspective and the prohibition of discriminatory treatment of children, as has happened with the recognition of 26 weeks’ leave for single-parent families.